Saber hablar en público es de vital importancia para todo el

mundo, porque esto ayuda al lector a potenciar el uso de la

palabra y el cuerpo como herramientas de expresión desde

los ámbitos más generales a los más específicos.

El modo más sencillo y espontáneo de la Expresión Oral es la

Conversación. Consiste en que una persona hable con otra o

que varias lo hagan entre sí. Para ser un buen conversador

hay que saber escuchar con interés, permitiendo a nuestro

interlocutor que acabe de expresarse. Oír no es lo mismo

que escuchar; mientras que oír es un acto pasivo y

automático, escuchar requiere atención y pone en juego todo

el circuito del pensamiento